
Para aquellos para los que la vendimia era una tarea que les venía “impuesta”. En la mayoría de los casos, sobre todo para echar una mano a la familia, ha sido toda una sorpresa enterarse que hay quien está dispuesto a pagar por pasarse horas bajo el viñedo cortando uno tras otro todos los racimos de uvas que tienen delante.
Para los visitantes que se acercan al mundo del vino y sobre todos a quienes lo hacen por primera vez, meterse bajo el tradicional emparrado gallego y ver como se recogen las uvas es tan increíble que ellos también piden unas tijeras para probar la experiencia.
Es por ellos que, cada vez son más las bodegas que ofrecen esta experiencia en la época de vendimia. La mayoría culminan sus visitas con un paseo bajo los viñedos, donde se está efectuando la recolecta. Aunque también hay quien propone un pícnic o una recogida de uvas suficientes para elaborar su propio vino.
El interés por la vendimia gallega es tal, que ha llegado a oídos de la popular plataforma Airbnb y ésta ha hecho una selección de anfitriones y bodegas locales para que ofrezcan un precio promocional completando su estancia con una visita a las bodegas.
Fuente: lavozdegalicia.es
